Crianza y Arte
La magia de aprender

Este libro promueve la crianza relacionada con lo instintivo, con los recuerdos felices de la infancia, con la libertad como clave para los límites, con las emociones como motor de la vida, con el destierro de la culpa.

Luego de años de experiencia en su jardín Risas de la Tierra donde Magdalena Fleitas ha implementado una propuesta artística para generar, como ella dice, la magia de aprender, por primera vez sus vivencias, aprendizajes y conocimientos van dirigidos a los padres. Crianza y arte nos invita a ubicarnos en nuestra propia infancia, cuando caminar una cuadra era una aventura y las hojas o las ramas de los árboles se convertían en objetos valiosos, en tesoros. La autora nos convoca también a educar con los sentidos, a musicalizarnos, promueve la crianza amorosa, el juego compartido y el arte como herramienta que todos tenemos a mano. Repleto de anécdotas que ilustran una postura alegre y clara frente a la infancia, y alejado de los consejos de manual de instrucciones sobre cómo se debe criar a un niño, este libro no evita algunos de los temas más difíciles para los padres: los límites, el humor como antídoto y el aprender a escuchar a los más chiquitos,
traducir sus berrinches y sus necesidades. Crianza y arte viene acompañado de un CD para la familia, repleto de coplas, canciones para cantar mientras bañamos a los chicos o viajamos en el auto, rimas para acariciar a los bebés y bailar en casa, trabalenguas y canciones populares, en las versiones de Magdalena, de nuestras abuelas, mamás y papás y los maestros de Risas de la Tierra. Magdalena Fleitas ha escrito un maravilloso libro sobre el amor a los hijos, la creatividad y la libertad.

La crianza de los niños está llena de momentos creativos, improvisación y juego. Los padres pueden ser grandes artistas de la vida cotidiana, al resolver dificultades, al arrullar, bañar con canciones, cuentos y dar de comer a puro juego. Educar con los sentidos abiertos al mundo permite que la semilla y el potencial de nuestros hijos se despliegue como la flor que están destinados a ser.

Como papás también seremos más felices si podemos compartir con los chicos nuestra propia historia, los tesoros y aprendizajes de nuestra infancia. Reconocer y apreciar el arte en nuestra casa despierta el mirar con ojos abiertos al mundo, escuchar al otro y a uno mismo. Es un camino para crecer en familia nutridos de la alegría que da la creatividad y podemos hacerlo!